Educación de la persona con Síndrome de Down
Los avances experimentados en el área de la salud y de la educación durante las últimas décadas han provocado una verdadera revolución en los cuidados y desarrollo de una persona con síndrome de Down. Hoy nadie duda de su incorporación y participación activa en el ámbito familiar, social, escolar y laboral. Sin embargo, todo ello es producto de un trabajo conjunto y permanente de la familia y de los profesionales que prestan apoyo a la persona con síndrome de Down.
Conviene si hacer algunas precisiones:
- No existen dos personas iguales, aunque sus rasgos físicos sean similares; cada ser humano tiene sus propias cualidades y defectos y será único e irrepetible.
- No hay relación alguna entre abundancia de rasgos físicos y nivel de desarrollo intelectual.
- Cada ser humano tiene derecho a ser tratado como tal y, por ende, a exigir de la sociedad todos los medios disponibles para desarrollarse en plenitud.
- Para ser real y duradera, la acción educativa debe ir acompañada de un ambiente favorable, que brinde oportunidades y sea abierto e integrador.